Las dos situaciones más angustiosas son la vejez y la muerte. La vejez se observa como la edad de las pérdidas. Si creemos que somos sólo un cuerpo, nada más que eso, ésta pérdida nos sumergirá en la angustia de que el final está cerca. Pero si nos damos cuenta de que más allá del cuerpo está el espiritu que sostiene un alma joven, nos dará más sabiduría y tracendencia. La vida se llenará de sentído y no habrá lugar para la angustía. No disponemos de todo el tiempo que nos gusta para vivir sino de un tiempo limitado, tiempo cuyo término preciso ignoramos. Disfrutar el presente, lo que hoy si tienes y puedes hacer; convertir tu vida en una maravillosa oportunidad de sentído.
"Aprender a no ser joven es el aprendizaje más largo y difícil de la vida"
"Cuando envejecemos la belleza se convierte en cualidad interior"
"Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer algo, procuro hacerlo enseguida"
"El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza"
"El hombre no muere por viejo sino por enfermedad"
"El la juventud aprendemos, en la vejez entendemos"

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